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MODULO 2

 

NAVEGACION

 

Modulo 2. Evangelio de la Salud de San Juan.

 

 

portada evsasj

 

Los primeros rollos del Mar Muerto fueron
encontrados, por obra de la casualidad, por
un niño beduino en el año 1947, en el interior
de una gruta.

Mohammed el Chacal, que así se llamaba
este descubridor, no tenía más de 15 años de
edad y pertenecía a la tribu de los Ta Emire.

En esa ocasión andaba buscando una cabra
que se le había extraviado. Arrojó una piedra
en una cavidad y sintió que este proyectil
golpeaba contra algo que emitió un ruido
extraño y comprobó que había chocado en
greda; encontró así varias jarras o tinajas de
este material, las cuales contenían rollos
forrados en lino, que habrían de constituir el
principio de una serie sucesiva de hallazgos
de igual naturaleza y uno de los tesoros
arqueológicos más grandes de los últimos
tiempos.

Mohammed jamás imaginó que su rutinaria
labor de pastor lo conducir ía a tan trascendental descubrimiento.

La gruta en la que se encontraron las vasijas
que contenían los rollos está ubicada en
la costa noroeste del Mar Muerto, y por eso
se le conoce por" este nombre, cómo asimismo los encontrados posteriormente.

Cuando este hecho llegó a conocimiento
público, se desato una verdadera fiebre por
encontrar más de estos rollos. Este afán fué
estimulado por el interés que demostró el
Museo de Jerusalén en su adquisición, pues
pagaba por ello p recios elevadísimos.
Para los pastores nómadas significaba el
negocio más lucrativo encontrar aunque
fuera una pequeña par te de dichos manuscritos, ya que eran verdaderas fortunas las que obtenían por su venta.

La importancia del hallazgo hecho por el
niño Mohammed consiste en que los rollos
que encontró contienen escritura en pergaminos y láminas de cobre oxidado, de más de dos mil años de antigüedad, que encierran la historia, los conocimientos y las creencias de un grupo de judíos llamados "esenios".

De la primera gruta, descubierta en 1947,
se lograron sacar 7 metros de pergamino.
Tres de estos fueron adquiridos por el Profesor E. L. Subenik, por cuenta de la Universidad Hebrea; los cuatro metros restantes los compró el Convento Sirio Jacobita San Marcos de Jerusalén y luego fueron llevados a Estados Unidos, de donde el Estado de Israel los adquirió en 1954 por la suma de 250.000 dólares.

Los beduinos, mientras tanto, no cesaban
de explorar los huecos del acantilado de esta
primera gruta.

Al mismo tiempo, el R.P. Vaux y el director
inglés del Servicio de Antigüedades de Jordania, C. Lankester Harding, organizaban,
por sugerencia del oficial belga Ph. Lippans,
observador de la O.N.U., una expedición
científica, que se encargaría de reconocer el
lugar de ubicación de la primera gruta, a la
que se sometió a excavaciones entre el 15 de
febrero y el 5 de marzo de 1949, dando una
extensión de 8 metros de largo por dos de
ancho y tres de altura, y en ellas se encontraron 50 jarras con no menos de 70 metros de rollos escritos.

Entre el 24 de noviembre y el 12 de diciembre
de 1951 se llevó a efecto una campaña
de excavaciones en Khibert Qumran,
que arrojó como resultado el hallazgo de una
serie de rollos. Entre el 21 de enero y el 3 de
marzo de 1952 se llevaron a cabo trabajos de
exploración en las grutas del Wadi Murabba-
'at, situadas en un punto de muy difícil acceso, 25 kilómetros al sudeste de Jerusalén y a casi 5 kilómetros del Mar Muerto.

El estudio que se hizo de los textos de
estás grutas demostró que tenían un origen
distinto a los encontrados en Qumran. En
efecto, durante el segundo levantamiento
judío, ocurrido entre los años 132-135 d.C,
las grutas de Wadi Murabba'at sirvieron de
guarida a los soldados de Bar Kokeba y entre
los documentos hallados en este lugar figuran
varias car tas enviadas por el jefe judío al
comandante rebelde de la región. Los beduinos, por su parte, guiados por propósitos muy diferentes al interés científico, seguían explorando para encontrar nuevas grutas en la costa del Mar Muerto.

Hasta el 29 de marzo de 1952 se habían
encontrado tres grutas con valiosos escritos.
Las campañas organizadas de excavaciones
terminaron el 21 de marzo de 1956 en
Ain Fenkha, haciendo un total de once grutas
que encerraban tinajas de greda que contenían manuscritos fragmentados los cuales sumaban la cantidad de 600 metros, más o menos; de éstos, sólo once se conservaban completos. En estos rollos hay un manuscrito que se refiere al Levítico, Libro del Antiguo Testamento, escrito en caracteres hebreos antiguos; una colección de Salmos, correspondientes a los de la Biblia, pero con un ordenamiento diferente; un Targum de Job
en arameo; algunos fragmentos de un Targum
del Levítico en arameo, y un texto litúrgico
de carácter apocalíptico, escrito en hebreo.

El contenido de los rollos de la pr imera
gruta, descubierta por Mohammed, tiene
relación con la Biblia. Dos de estos manuscritos son copias del Libro Bíblico de Isaías y el tercero es un comentario de otro Libro de las Sagradas Escrituras, el de Habacuc. Los cuatro escritos restantes han recibido, según su contenido, los siguientes títulos: "Regla o Manual del Génesis", "Reglamento de la Guerra entre los Hijos de la Luz y los Hijos de las Tinieblas" e "Himnos".

Al ser descifrados algunos de los rollos
encontrados en la costa del Mar Muerto dejaron al descubierto antecedentes geográficos para ubicar tesoros de oro y plata, centenares de vasos con substancias aromáticas, vestiduras sagradas, etc., escondidos por los esenios.

Los rollos del Mar Muerto demuestran que
existió una agrupación humana que depositó
dichos manuscritos en los lugares en que
han sido hallados. Esta comunidad fué la de
los "esenios", vocablo, que es la transcripción
griega de un término hebreo o arameo que
todavía no se ha podido identificar con cer -
teza. En los textos de los rollos mismos no
aparece tal denominación. Sin embargo,
ellos -los esenios- se designan como "Los
Numerosos", "La Comunidad", "Los Hijos de
la Luz", "Los Hijos de Zadoc".

El historiador Plinio El Viejo localiza esta
secta con bastante precisión al decir que al
occidente del Mar Muerto estaban instalados
los esenios. Esta comunidad, según los historiadores Filón de Alejandría y Josefo, repudian los placeres como un mal y tienen por virtud la continencia y la resistencia a las
pasiones.

Lo que hasta ahora se ha descifrado de los
manuscritos del Mar Muerto está relacionado
con esta secta; en forma precisa en los escritos titulados "La Regla", "El Escrito de Damasco", "El Reglamento de la Guerra de los Hijos de la Luz contra los Hijos de las Tinieblas", el de los "Himnos" y los "Comentarios Bíblicos".

Se dice que la comunidad "esenia" existió
entre el último tercio del siglo II a.C y el 68
d.C, lo que coincide con las fechas fijadas
para los Manuscritos, después de diversas
pruebas científicas realizadas por los expertos.

El rollo de Isaías data del año 100 a.C.;
para las envoltura de lino se fijó un período
entre 168 a.C. y 233 d.C. Las vasijas que contenían los rollos son anteriores al siglo 1 a.C., o sea, p re–Herodianas.

Finalmente, es de mucha importancia
destacar que del estudio de los rollos del
Qumran se establece la existencia de un personaje perteneciente al sacerdocio, organizador de la secta de los "esenios”, de donde provienen los manuscritos lo distinguen con el nombre de Maestro de Justicia.

Este personaje es de gran fuerza religiosa
y constituye, a juicio de las autoridades en la
materia, uno de los resultados mas sensacionales de los hallazgos del Qumran, pues reveló una extraordinaria figura religiosa de la Humanidad.

Los textos de los rollos relatan que este
“Maestro de Justicia” arrojado a prisión por
los hombres del “sacerdocio impío”, que
mencionan con frecuencia los comentarios
bíblicos de los manuscritos del Qumran.

Todo esto, es solamente una parte del
contenido de los rollos del Mar Muerto. Pues
los científicos y estudiosos de la Universidad
Hebrea de Jerusalén están en la actualidad
dedicados a la difícil tarea e reconstruir gran
parte de estos textos. Algunos pedacitos de
estos rollos no son más grandes que una
entrampilla; otros están indescifrables, porque la acción del tiempo los destruyó, haciéndolos casi ilegibles.

Se ha recurrido a toda clase de medidas
para evitar el deterioro de estos manuscritos.
En esto sentido el Profesor H. Wright Baker
de la Universidad de Manchester de Inglaterra
inventó una pequeña máquina, con la
cual se pudieron cor tar los rollos con gran
precisión, para luego proceder al armado de
los trozos sin perder una sola letra.
Han sido tan profundos y minuciosos los
trabajos realizados por los científicos y se
han adentrado tanto en el conocimiento de
los rollos del Mar Muerto, que reconocen los
que han escrito por una misma mano, en
otras palabras, identifican a los escribas que
intervinieron.

El trabajo de ordenamiento y de restauración
de estos textos puede demorar todavía
algunas generaciones de paciente e inteligente labor.

"Aún tengo muchas cosas que deciros, pero
ahora no las podéis sobrellevar". (Juan 16:12)
Con estas palabras Jesús hablaba a sus
discípulos para advertirles sobre la profundidad y grandeza de su doctrina cuando se acercaba el momento de la separación. Tal
como lo demuestran los manuscritos del
Evangelio de Salud de San Juan, Jesús habló
sobre la conveniencia de una vida pura y
regulada subrayando la importancia de una
alimentación vegetariana a fin de tener una
vida saludable como base indispensable para
un desarrollo espiritual auténtico. De este
modo el Divino Maestro reveló los secretos
de cómo lograr una vida larga y placentera,
disfrutando a plenitud de las facultades físicas, mentales y psíquicas, sin enfermedades ni dolores, colmados de bendiciones y de una imperturbable paz y equilibrio. En este libro, es el propio apóstol Juan quien nos presenta en 45 capítulos condensados las extraordinarias y reveladoras enseñanzas de Nuestro Señor Jesucristo, las cuales son de incalculable valor para aquellas almas sinceras que verdaderamente desean avanzar por la "escala de Jacob" (perfección espiritual). "La ascensión de esta escala tan sólo ha comenzado, quedando aún muchos peldaños por trepar, muchos vicios por vencer y muchas virtudes por conquistar" (Cap. 41).

Nunca antes habíamos encontrado un
documento tan sencillamente científico y
esclarecedor relacionando a la persona de
Jesús con estos temas.

El presente volumen constituye aproximadamente la octava parte del manuscrito completo escrito en arameo. Se espera que los futuros hallazgos arqueológicos puedan revelarnos una nueva información tan valiosa y sublime como la de esta parte.

Los detalles sobre las leyes naturales que
regulan la creación entera, las implicaciones
de nuestras actividades vida tras vida, las
causas de nuestro destino y la extraordinaria
claridad con que se enfoca el tema de la salud, estamos seguros que sacará de su estancamiento cultural y espiritual a toda la humanidad, tanto creyente como no creyente.

Que nuestro Señor Jesucristo nos dé a
todos sus bendiciones, a fin de recibir los
rayos del Sol de la Verdad que se encuentran
en este libro para que desaparezcan por
siempre las densas brumas de la confusión,
codicia, envidia, prejuicios, errores y vanidades que cubren nuestros corazones y nuestras mentes.