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MODULO 2

 

NAVEGACION

 

Modulo 2. Revelacion.

 

 

La Gnosis, como conocimiento revelador y por ende conocimiento salvador, es el proceso íntimo mediante el cual la voluntad de lo divino, que habita en cada uno de nos, presiona sobre la psiquis humana con un propósito muy definido: el logro de su autorrealización.

Es mediante distintas “revelaciones esotéricas” como la Monada no solo persuade al alma, sino que además ejerce, con todo su derecho, pleno control sobre esta.
Y cuando el alma, a través de estas revelaciones, llega a saber que era, que ha venido a ser, donde estaba, a donde fue arrojada, a donde va, de que debe liberarse, que es nacer, entonces el momento cumbre ha llegado en que el alma, sabiéndose extraviada, cooperara con el plan divino de su propio ser. Lo que sigue nos lo expone el V. M. Samael Aun Weor: el Ser va por delante iluminando el camino; el alma, avergonzada y arrepentida, responde con su comprensión, mientras el Ser, en su aspecto trascendente que se corresponde con el Eterno Femenino, elimina y crea un nuevo universo psicológico particularmente individualizado.

Este proceso revelador es individual y colectivo, porque no solo afecta a un alma, sino a todas aquellas que están vinculadas entre si por los procesos recurrentes o karmicos, aunque no todas encontraran ese camino de retorno a la luz. Pero de algún modo todas contribuirán, directa o indirectamente, en ese escenario tan necesario en el camino de la autorrealización intima. La difusión oral y escrita de la obra del V. M. Samael Aun Weor esta en marcha desde sus primeros procesos iniciáticos. Gracias a ello ha sido posible organizar e internacionalizar este Movimiento Gnóstico contemporáneo. Por más de cinco décadas, las instituciones  gnósticas han ofrecido  todo lo que en materia de información esotérica existe respecto al camino iniciático, y esta titánica labor aumentara en proporción a su demanda, y se detendrá  el día en que las almas llamadas al camino de regeneración cesen en su búsqueda interior. A la par de la difusión doctrinaria nacen las asociaciones gnósticas; estas tienen escuela y templo a la vez, y  con agrado de misioneros gnósticos estudian y enseñan la santa doctrina, que es la tarea menos difícil, pues en gran manera gratifican el espíritu servidor que ha sido llamado a recorrer la vía iniciática.

La palabra gnóstico tiene su parentesco básico y directo con el profundo significado de todo lo conocido y desconocido que encierra el término Griego gnosis. Y la razón es bien simple: la Gnosis, es atemporal, universal, y esta esencia en el ser de todo es para si misma profundamente ignota o desconocida- conocimiento absoluto- por su afinitud, y de una profundidad que no tiene limites. Y nada mejor define el propósito de ser del gnóstico, quien conoce que no hay limites en el Ser, pudiendo decirse a la manera socrática: solo se que no se nada. Porque solo el que conoce su ignorancia frente al Dios desconocido, puede llamarse gnóstico. Diferente es la ignorancia del que, ignora que no sabe, en comparación con la del que conoce o tiene conciencia de que no sabe, y este ultimo es, en verdad, el autentico estudiante de la gnosis que encamina sus pasos hacia la difusión a todos los seres de esta maravillosa enseñanza.       

Como dice Don Francisco García Bazán, notable escritor y acucioso estudiante sobre ocultismo: Con el vocablo gnosis suele designarse hoy, en el ámbito técnico de la historia de las religiones, un movimiento religioso sincrético que tiene sus primeras manifestaciones en el siglo I de nuestra era, y que florece con esplendor en el siglo II, en especial en aquellas versiones que se relacionan con religiones conocidas en esos dos siglos, el judaísmo y el cristianismo.

El vocablo “gnosis” es griego y significa “conocimiento”, es el sustantivo del verbo “gignosko”, “conocer”. En el marco de la historia de las religiones suele entenderse por “gnosis” el conocimiento de algo divino que trasciende toda fe, una “ciencia” inmediata y absoluta de la divinidad que se considera como la  verdad absoluta. El termino culto castellano “gnosis” se usa exclusivamente en el sentido restrictivo que mas adelante tuvo en la lengua griega: “conocimiento perfecto”, opuesto a “conocimiento ordinario”…

Los Padres de la Iglesia antigua y la historiografía moderna han utilizado los términos “gnosis” y “gnosticismo” para denominar unos determinados grupos elitistas religiosos, judíos y cristianos, de los siglos I al IV de nuestra era…

Desde el punto de vista de los contenidos doctrinales, la mayoría de los investigadores llama “gnósticos” a ciertos grupos religiosos del mundo antiguo que abrazan un determinado conjunto de ideas religiosas. En un coloquio sobre gnosis gnosticismo y sus orígenes celebrados en Messina en 1,966 se preciso que el núcleo esencial de estas doctrinas era el siguiente: la creencia en la presencia en el hombre de una chispa o centella, que proviene del ámbito de lo divino y que en este mundo se halla sometida al destino, al nacimiento y a la muerte. Esa chispa divina debe ser despertada por la contrapartida divina del yo humano para ser finalmente reintegrada al lugar de donde se procede.  

Según los investigadores reunidos en Messina, aquellos grupos que abracen como contenido central de su doctrina este conjunto nuclear de ideas puede considerarse gnósticos. FRANCISCO GARCIA BAZAN.

Como ya hemos visto, la definición de gnosis y de gnosticismo es mucho más exigente dentro de los ámbitos del propio Movimiento Gnóstico. No se trata de solo compartir una determinada doctrina recibida por la tradición, sino de elevarse a la revelación intima  y confirmar en si mismo la realidad de la doctrina. No obstante, las palabras de este respetado autor sobre gnosticismo nos ubican de lleno en el campo fecundo de la gnosis clásica: un maravilloso periodo de la historia de esta humanidad que vio nacer en su seno a algunos de los mas grandes Iniciados de su época, individuos que desarrollaron en su psiquis los profundos misterios de la Gnosis del Padre de todas las luces y dejaron reflejado en sus escuelas, enseñanzas y manuscritos, que han llegado hasta nosotros traspasando todas las barreras construidas por el tiempo y por la intolerancia del hombre dormido. Por todo esto, aunque la “Gnosis” y los gnósticos  no tienen fronteras ideológicas ni fechas en el tiempo, indudablemente tenemos que hablar que habla de una gnosis clásica, por lo próximo en el tiempo a las enseñanzas del Cristo-Jesús .Esta es decididamente la del siglo de los antónimos (emperadores romanos: Nérvea, Trajano, Adriano, Antonio pio, Marco Aurelio, Vero y Cómodo)  de la ancha paz romana. Y solo desde este  punto de vista los gnósticos por antonomasia seguirán siendo los Basilides, Valentín, Capocrates,  Ptolomeo, etc. Cuyas escuelas y enseñanzas analizaremos y cuyos textos  develaremos.