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MODULO 4

 

NAVEGACION

 

Modulo 4. Relatos de Poder.

 

No dudo que usted lo haya logrado, don Juan, ¿pero como puede un hombre común yo o el  Joaquincito llegar a eso?


A nosotros como individuos, nos toca oponernos a las fuerzas de nuestras vidas. Esto te lo he dicho mil veces; solo un guerrero puede sobrevivir .Un guerrero sabe que espera y sabe lo que espera, y mientras espera no quiere nada y así cualquier cosita que recibes es mas de lo que puedes tomar. Si necesitas comer halla el modo, por que no tiene hambre; si algo lastima su cuerpo halla el modo de pararlo, por que no siente dolor. Tener hambre o sentir dolor significa que uno se ha entregado y que ya no se es guerrero; las fuerzas de su hambre y su dolor lo destruirán.

Quise seguir discutiendo el tema pero me detuve al darme cuenta que con la discusión estaba levantando una barrera para protegerme de una fuerza devastadora de la prodigiosa hazaña de don Juan, que me había tocado tan hondo y con tal poder. ¿Como supo? Pensé  que tal vez le había contado la historia del niño con nariz de botón durante unos de mis estados profundos de realidad no ordinaria. No recordaba haberlo hecho, pero el olvido bajo tales condiciones era comprensible.

¿Como supo usted de mi promesa, don Juan?
La vi.

¿La vio usted cuando el tome Mezcalito, o cuando fume su mezcla?
La vi hoy. Ahorita.

¿Vio usted todo el episodio?
Ahí vas otra vez. Ya te dije: no tiene caso hablar de cómo es VER. No es nada.

No prolongue más el asunto. Emotivamente me hallaba convencido.
Yo también hice un a vez un juramento dijo don Juan de repente.

El sonido de su voz me hizo saltar.

Prometí a mi padre que viviría para destruir a sus asesinos. Años enteros cargue con esa promesa. Ahora la promesa esta cambiada. Ya no me interesa destruir a nadie. No odio  a los yoris. No odio a nadie .He aprendido que los incontables caminos que uno recorre en su vida son todos iguales. Los opresores y los oprimidos  se encuentran al final, y lo único que sigue valiendo es que la vida fue demasiado corta para ambos.
Hoy no me siento triste por que mis padres murieran como murieron; me siento triste por que eran indios. Vivieron como indios y murieron como indios y nunca se dieron cuenta de  que  antes  que nada eran gente.    

Volví a visitar  a don Juan el 30 de mayo de 1969, y de buenas a  primeras le dije que deseaba hacer un nuevo intento por “VER” Meneo la cabeza negativamente y rio. Y me sentí impelido a protestar. Me dijo que yo debía ser paciente y que el tiempo no era propicio. Pero yo insistí obstinadamente en que  me hallaba preparado.

No pareció molestarse con mi insistencia .Sin embargo trato de cambiar el tema .No cedí  y le pedí consejo acerca de cómo superar mi impaciencia.

Debes actuar como guerrero dijo.

¿Como?
Uno aprende a actuar como guerrero actuando no hablando.

Dijo usted que un guerrero piensa en su muerte. Yo hago eso todo el tiempo; por lo visto no es suficiente.

Pareció  tener un estallido de impaciencia e hizo con los labios un sonido chasqueante. Le dije que no era mi intención hacerlo enojar, y que  si no me  necesitaba allí en su casa, estaba dispuesto a regresar a Los Ángeles. Don Juan me dio palmaditas en la espalda y dijo que jamás se enojaba conmigo; sencillamente, había supuesto que yo sabía lo que significaba ser un guerrero.

¿Que puedo hacer para vivir como un guerrero? Pregunte.

Se quito el sombrero y se rasco las sienes. Me miro con fijeza y sonrió.
Te gusta que todo te lo deletreen.  ¿Verdad?

Mi mente trabaja en esa forma.

No hay necesidad de ser así.

No se como cambiar. Por eso le pido que me diga exactamente que hacer para vivir como guerrero; si lo supiera podría adaptarme a ello.

Debe haber pensado que mis frases eran humorísticas; me palmeo la espalda mientras reía.

Tuve la impresión de que en cualquier momento me pediría marcharme, de modo que rápidamente tome asiento en mi petate. Frente a el, y empecé a hacerle mas preguntas.

Quise saber por que tenía que esperar.

Me explico que si yo trataba de “VER” a lo loco, antes de “sanar las heridas” que recibí luchando contra el guardián. Lo más probable era que volviese a encontrarme con el guardián aunque no anduviera buscándolo.

Don Juan me aseguro que nadie en esa posición podría sobrevivir tal encuentro.
Debes olvidar por completo al guardián antes de embarcarte nuevamente en la empresa del ver dijo.

¿Como es posible olvidar al guardián?
Un guerrero tiene que usar su voluntad y su paciencia para olvidar. De hecho, un guerrero no tiene más que su voluntad y su paciencia y con ella construye todo lo que quiere.

Pero yo no soy un guerrero.
Has empezado a aprender la brujería. Ya no te queda mas tiempo para retiradas ni para lamentos, sólo tienes tiempo para vivir como un guerrero y trabajar por la paciencia y la voluntad quieras o no quieras.

Como trabaja un guerrero por ellas?

Don Juan medito largo rato antes de responder.

Creo que no hay manera de hablar de eso dijo por fin. Y menos de la voluntad .La voluntad es algo muy especial. Ocurre misteriosamente. No hay en realidad manera de decir como la usa uno, excepto los resultados de usar la voluntad son asombrosos. Acaso  lo primero que se debe hacer es saber que uno puede desarrollar la voluntad. Un guerrero lo sabe y se pone a esperar. Tu error es no saber que estas esperando tu voluntad.

“Mi benefactor decía que un guerrero sabe que espera y sabe lo que espera. En tu caso, tú sabes lo que esperas. Llevas años aquí conmigo, pero no sabes lo que estas esperando. Es muy difícil, sino imposible, que el hombre común y corriente sepa lo que esta esperando. Pero un guerrero no tiene problemas; sabe que esta esperando a su voluntad.”

¿Qué es exactamente la voluntad? ¿Es determinación, como la determinación de su nieto Lucio de tener una motocicleta? No- dijo don Juan suavemente, y soltó una risita- Eso no es la voluntad. Lucio nada mas se entrega. La voluntad es otra cosa, algo muy clara y poderosa que dirige nuestros actos. La voluntad es algo que un hombre usa, por ejemplo, para ganar una batalla que, según  todos los cálculos, debería perder.

Entonces la voluntad debe ser lo que llamamos valor- dije. No. El valor es otra cosa. Los hombres valientes son hombres dignos de confianza, hombres nobles perennemente rodeados de gente que se congrega en torno suyo y los admira; pero muy pocos hombres valientes tienen voluntad. Por lo general son hombres sin miedo, dados a hacer acciones temerarias  de sentido común; casi siempre, un hombre valiente es también temible y temido. La voluntad, en cambio, tiene que ver con hazañas asombrosas que desafían nuestro sentido común.

¿Es la voluntad el dominio que podemos tener sobre nosotros mismos? Pregunte.
Se puede decir que es una especie de dominio.
¿Cree usted que yo pueda ejercitar mi voluntad, por ejemplo, negándome ciertas cosas?

¿Como el hacer preguntas? interpuso.
Lo dijo en un tono tan malicioso que tuve que dejar de escribir para mirarlo. Ambos reímos.
No dijo Negarte es una entrega, y no recomiendo ninguna cosa por el estilo. Ese es el motivo por el que te deje hacer todas las preguntas que quieres .Si te forzara a parar de preguntar, podrías torcer tu voluntad tratando de obedecer. Entregarse a la negación es el peor de todos los modos de entrega; nos fuerza a creer que  estamos haciendo cosas buenas, cuando en efecto solo estamos fijos dentro de nosotros mismos. Dejar de hacer preguntas no es la voluntad de la que te hablo. La voluntad es un poder.

Y como es un poder, tiene que ser controlado y afinado, y eso toma tiempo.
Lo se y soy paciente contigo.  A tu edad, yo era igual de impulsivo. Pero he cambiado. Nuestra voluntad opera a pesar de nuestra indulgencia por ejemplo, tu voluntad ya esta abriendo tu boquete, poco a poco.

¿De que boquete habla usted?
Hay en nosotros una abertura; como la parte blanda de la cabeza de un niño, que se cierra con la edad, esta abertura se abre conforme uno desarrolla su voluntad.

¿Donde esta?
En el sitio de tus fibras luminosas_ dijo, señalando su área  abdominal

¿Como es?   ¿Para que es?
Es una abertura. Da un espacio para que la voluntad se dispare, como una  flecha 
¿Es la voluntad un objeto?  ¿O es como un objeto?

No solo dije esto para hacerte entender. Lo que un brujo llama voluntad es el poder dentro de nosotros .No es un pensamiento, ni un objeto, ni un deseo. Dejar de preguntar no es voluntad porque requiere pensamiento y deseo.
La voluntad es lo que puede darte el triunfo cuando tus pensamientos te dicen que estas derrotado. La voluntad es lo que te hace invulnerable. La voluntad es lo que manda a un brujo a través de una pared; a través del espacio; a la luna, si el lo quiere.

No había nada más que yo deseara preguntar. Estaba cansado y algo tenso.
Temía que don Juan fuera a pedirme que me marchara, y eso me molestaba.
Vamos a los cerros  _dijo abruptamente, y se puso de pie.
En el camino, empezó nuevamente a hablar de la voluntad, y rio de mi  desaliento por no poder tomar notas.

Describió la voluntad como una fuerza que era la verdadera liga entre los hombres y el mundo. Tuvo buen cuidado de establecer que el mundo era lo que percibimos, en cualquier manera que podemos elegir percibirlo. Don Juan sostenía que “percibir el mundo” involucra un proceso de aprehender lo que se presenta ante nosotros. Esta “percepción” particular se lleva acabo con nuestros sentidos y nuestra voluntad.
Le pregunte si la voluntad era un sexto sentido. Dijo que mas que bien era una relación entre nosotros mismos y el mundo percibido.
Sugerí que nos detuviéramos para que yo pudiese tomar notas. El rio y siguió caminando.

No me hizo marcharme aquella noche, y al día siguiente, después del desayuno, el mismo trajo a colación el tema de la voluntad.

Lo que tu llamas voluntad es carácter y disposición fuerte dijo.  Lo que un brujo llama voluntad es una fuerza que viene de adentro y se prende al mundo de fuera. Sale por la barriga, por aquí, donde esta la fibras luminosas se froto el ombligo para señalar la zona digo que sale por aquí por que uno lo siente salir.

¿Por que lo llama usted voluntad?
Yo no lo llamo nada. Mi benefactor lo llamaba voluntad, y otros hombres lo llamaban voluntad.

Ayer dijo usted que uno puede percibir el mundo con los sentidos  así con la voluntad. ¿Como puede ser posible esto?

Un hombre común nada mas agarra las cosas del mundo con las manos o los ojos, o los oídos, pero un brujo también las agarra con la nariz, o la lengua, o la  voluntad, sobre todo con la voluntad. No puedo describir realmente  como se hace, pero tu mismo por ejemplo, no puedes  describirme como oyes. Lo que sucede es que yo también puedo oír, de modo que podemos hablar de lo que oímos, pero no de cómo oímos. Un brujo usa su voluntad para percibir al mundo o cuando lo oímos tenemos la impresión de que esta allí y de que es real. Cuando percibimos el mundo con la voluntad. Sabemos que no esta tan ahí ni es tan personal como pensamos.

¿Es la voluntad lo mismo que VER?

No, La voluntad es una fuerza, un poder. VER no es una fuerza, sino un modo de atravesar cosas.

Un brujo puede tener una voluntad muy fuerte y sin embargo quizás no vea; eso significa que solo un hombre de conocimiento percibe el mundo con sus sentimientos y con su voluntad y con su VER.

Le dije que me hallaba más confuso que nunca con respecto a la forma de usar mi voluntad para olvidar al guardián. Esa afirmación y mi perplejidad de ánimo parecieron deleitarlo.

Ya te he dicho que  cuando hablas nada mas te confundes dijo, y rio. Pero por lo menos ahora sabes que estas esperando a tu voluntad. Todavía  no sabes que es ni como podría ocurrirte. Así que vigila todo lo que hagas. La cosa que misma que podría ayudarte a desarrollar tu voluntad esta entre todas las cositas que haces.
Don Juan se fue toda la mañana; regreso en las primeras horas de la tarde con un bulto de plantas secas. Me hizo señal con la cabeza que lo ayudara, y trabajamos durante horas en silencio completo, separando las plantas. Al terminar nos sentamos a descansar y el me sonrió con benevolencia.

Le dije con mucha seriedad que había estado leyendo mis notas y que aun no podía entender que implicaba el ser guerrero ni que significaba la idea de la voluntad.

La voluntad no es una idea dijo.

Era la primera vez que me hablaba en todo el día. Tras una larga pausa continua:
Somos distintos, tu y yo. No tenemos el mismo carácter. Tu naturaleza es mas violenta que la mía. Yo a tu edad, no era violento, si no malo; tú eres lo opuesto. Mi benefactor era así; había estado como mandado hacer para  maestro tuyo. Era un gran brujo, pero no VEIA; no del modo como yo veo o como Genaro ve. Yo entiendo el mundo y vivo según lo que veo. Mi benefactor, en cambio, tenía que vivir como guerrero. Un hombre que ve no necesita vivir como guerrero ni como ninguna otra cosa por que puede VER las cosas como son y dirigía su vida de acuerdo con eso. Pero, teniendo en cuenta tu carácter. Yo diría que tal vez nunca aprendas a VER, y en ese caso tendrás que vivir como guerrero toda tu vida.

“Mi benefactor decía que cuando un hombre se embarca en los caminos de la brujería, poco apoco se va dando cuenta de que la vida ordinaria ha quedado atrás para siempre; de que el conocimiento en verdad es algo que da miedo; de que los medios del mundo ordinario ya no le sirven de sostén; y que su desea sobrevivir debe adoptar una nueva forma de vida. Lo primero que debe hacer, en ese punto es querer llegar a ser un guerrero, un paso y una decisión muy importante. La aterradora naturaleza del conocimiento no le permite a uno otra alternativa que la de llegar a ser un guerrero.”

“Ya cuando el conocimiento se convierte en algo que da miedo, el hombre se da cuenta de que la muerte es la compañera inseparable que se sienta a su lado en el petate. Cada trocito de conocimiento que se vuelve poder tiene a la muerte como fuerza central. La muerte da el ultimo toque, y lo que la muerte toca se vuelve en verdad poder.”

“Un hombre que sigue los caminos de la brujería se enfrenta en cada recodo con la aniquilación inminente, y sin poder evitarlo se vuelve terriblemente consiente de su muerte. No seria más que un hombre común envuelto en actos comunes. Carecería de la potencia necesaria, de la concentración necesaria que transforman en poder mágico nuestro tiempo ordinario sobre la tierra.”

“De ese modo, para ser un guerrero un hombre debe estar, antes que nada y con justa razón, terriblemente consiente de su propia muerte. Pero preocuparse por la muerte forzaría a cualquiera de nosotros a enfocar su propia persona, y eso es debilitante. De modo que lo otro que uno necesita para ser guerrero es el desapego. La idea de la muerte inminente, en vez de convertirse en obsesión, se convierte en indiferencia.”   
Don Juan dejo de hablar y me miro. Parecía esperar un comentario.

¿Entiendes? Pregunto.

Yo entendía lo que había dicho, pero personalmente me resultaba imposible ver como alguien podía llegar a un sentido de desapego. Dije, que desde el punto de vista de mi propio  aprendizaje, ya había experimentado el momento en que el conocimiento se convertía en algo atemorizante. También podía decir con toda veracidad que ya no encontraba apoyo en las premisas ordinarias de mi vida cotidiana. Y deseaba, o quizá  más que  desear, necesitaba vivir como un guerrero.

Ahora debes despegarte dijo Don Juan.
¿De que?
Despegarte de todo.
Es eso imposible. No quiero ser un ermitaño.

Ser ermitaño es una entrega y jamás me réferi a eso.

Un ermitaño no esta despegado, pues se abandona voluntariamente a ser ermitaño.
“Solo la idea de la muerte da al hombre el despego suficiente para que sea incapaz de abandonarse a nada. Solo la idea de la muerte da al hombre el desapego suficiente para que no pueda negarse nada. Pero un hombre de tal suerte no ansia, porque a adquirido una lujuria callada por la vida y por todas la cosas de la vida. Sabe que su muerte lo anda cazando y que no le dará tiempo de adherirse a nada, así  que prueba, sin ansias, todo de todo.

“Un hombre despegado. Sabe que no tiene posibilidad de poner vallas a su muerte. Solo tiene una cosa que lo respalde: EL PODER DE SUS DECISIONES. Tiene que ser por así decirlo el amo de su elección. Debe entender por completo que su preferencia es su responsabilidad y una vez que hace su selección no queda tiempo para lamentos ni recriminaciones. Sus decisiones son definitivas, simplemente porque su muerte no le da tiempo de adherirse, a nada.

“Y así, con la conciencia de su muerte, con desapego y con el poder de sus decisiones  un guerrero arma su vida en forma estratégica. El conocimiento de su muerte lo guía y le da desapego y lujuria callada; el poder de sus decisiones definitivas le permite escoger sin lamentar, y lo que escoge es siempre estratégicamente lo mejor; así cumple con gusto y con eficiencia lujuriosa, todo cuanto tiene que hacer.

“¡Cuando un hombre se porta de esa manera puede decirse con justicia que es un guerrero y que ha adquirido paciencia!”

Don Juan me pregunto si tenía algo que decir, y señale que cumplir la tarea que había descrito llevaría toda una vida. Me contesto que yo protestaba demasiado en su presencia, y el que sabia que en mi vida cotidiana me portaba, o al menos trataba de portarme, en término de guerrero.

Tienes garras bastante buenas dijo riendo. Enséñamelas de ves en cuando. Es buena práctica.

Hice un ademan prensil, gruñendo, y el rio. Después se aclaro la garganta y siguió hablando.

Cuando un guerrero a adquirido paciencia. Esta en camino hacia la voluntad. Sabe como esperar. Su muerte se sienta junto a el en su petate, son amigos. Su muerte le aconseja en formas, misteriosas como escoger, como vivir estratégicamente. ¡Y el guerrero espera ¡Yo diría que el guerrero aprende sin apuros por que sabe que esta esperando su voluntad; y un día logra hacer algo que por lo común es imposible de ejecutar. A lo mejor ni siquiera advierte su acto extraordinario. Pero conforme sigue ejecutando actos imposibles, o siguen pasándole cosas imposibles, se da cuenta que una especie de poder  esta surgiendo. Un poder que sale de su cuerpo conforme progresa en el camino del conocimiento. Al principio es como una comezón en la barriga, o un calor que no puede mitigarse; luego se convierte en un dolor, en un gran malestar. A veces el dolor y el malestar son tan grandes que el guerrero tiene convulsiones durante meses; mientras mas duras sean, mejor para el. Un magnifico poder es siempre anunciado siempre por grandes dolores.

“Cuando las convulsiones cesan, el guerrero advierte que tiene sensaciones extrañas con respecto a las cosas. Advierte que puede tocar cualquier cosa que quiera con una sensación que sale de su cuerpo por un sitio abajo o arriba de su ombligo. Esa sensación es la voluntad, y cuando el guerrero es capaz de agarrar con ella, puede desrice con justicia que es un brujo y que a adquirido voluntad.”

Don Juan ceso de hablar y pareció esperar mis comentarios o preguntas. Yo no tenía nada que decir. Me preocupaba hondamente la idea de que un brujo debía experimentar dolor y convulsiones, pero me apenaba el preguntarle si también yo tenía que atravesar eso. Finalmente, tras un largo silencio, se lo pregunte, y  el soltó una risita, como si hubiera estado esperándolo. Dijo que el dolor no era absolutamente necesario; el, por ejemplo, jamás lo tuvo, y la voluntad simplemente le aconteció.

Un día andaba yo en las montañas _dijo_ y me encontré con una leona; era grande y tenía hambre. Eche a correr y corrió tras de mi. Me trepe a una peña y ella se paro a unos metros, lista para saltar. Le tire piedras. Gruño y empezó a envestirme. Fue cuando mi voluntad acabo de salir, y con ella la detuve antes de que me brincara encima. La acaricie con mi voluntad. Como lo oyes. Le restregué las tetas. La leona me miro con ojos dormidos y se echo, y yo corrí como la chingada antes de que se repusiera.

Don Juan hizo un gesto muy cómico para representar a un hombre en carrera frenética, agarrándose el sombrero. Le dije que odiaba pensar que, de querer voluntad, no tenía más alternativa que leonas de montaña o convulsiones.

Mi benefactor era un brujo de grandes poderes _prosiguió. Era un guerrero hecho y derecho. Su voluntad era en verdad su hazaña suprema. Pero un hombre puede todavía ir más allá; puede aprender a VER. Al aprender a VER ya no necesita vivir como un guerrero, ni ser brujo. Al aprender a VER, un hombre llega a ser todo llegando a ser nada.

Desaparece por así decirlo y sin embargo esta allí. Yo diría que este es el tiempo en que un hombre puede ser o puede obtener cualquier cosa que desea. Pero no desea nada, y en vez de jugar con sus semejantes como si fueran juguetes. Los encuentra en medio de su desatino. La única diferencia es que un hombre que ve controla su desatino, mientras que sus semejantes no pueden hacerlo. Un hombre que ve ya no tiene un  interés activo en sus semejantes. El VER lo ha despegado de absolutamente de todo lo que conocía antes.

La sola idea de despegarme de todo lo que conozco me da escalofríos dije.

¡Has de estar bromeando ¡Lo que debería darte escalofrió es no tener nada que esperar mas una vida de hacer lo que siempre has hecho. Piensa en el hombre que planta maíz año tras año hasta que esta demasiado viejo y cansado para levantarse y se queda echado como un perro viejo. Sus pensamientos y sentimientos, lo mejor que tiene vagan sin ton ni son y se fijan en lo único que han hecho: plantar maíz. Para mí, ese es el desperdicio más aterrador que existe.

“Somos hombres y nuestra suerte es aprender y ser arrojado a mundo nuevos, inconcebibles.”

¿Hay de veras algún mundo nuevo para nosotros?
pregunte, medio en broma.

No hemos agotado nada, idiota dijo el imperioso.

Desandamos nuestros pasos y volvimos y volvimos a sentarnos bajo la ramada. Había muchas cosas que yo deseaba preguntar, pero el hablo de nuevo sin darme tiempo de decir nada.

Esto nos lleva al último punto que debes saber sobre la vida de un guerrero. Un guerrero elige los elementos que forman su mundo. El otro día que viste al aliado y tuve que lavarte dos veces, ¿sabes que cosa te pasaba?
No.

Habías perdido tus resguardos.
¿Que resguardos?    ¿De que habla usted?
Dije que un guerrero elige los elementos que forman su mundo. Elige con  deliberación, pues cada elemento que escoge es un escudo que protege de los ataques de las fuerzas que el lucha por usar. Un guerrero utiliza sus resguardos para protegerse de su aliado, por ejemplo.

“Un hombre común y corriente, igualmente rodeado por esas fuerzas inexplicables, se olvida de ellas porque tiene otras clases de resguardos especiales para protegerse.”
Hizo una pausa y me miro con una pregunta en los ojos. Yo no había entendido a que se refería.

¿Que son esos resguardos? Pregunte.
Lo que la gente hace, Repuso.

¿Que hace?
Bueno, mira a tu alrededor. La gente esta ocupada haciendo lo que la gente hace.

Esos son los resguardos. Cada vez que un brujo se encuentra con cualquiera de esas fuerzas inexplicables e inflexibles de la que  hemos hablado, su abertura se ensancha, haciéndolo mas susceptible a su muerte de lo que es comúnmente; te he dicho que morimos por esa abertura; por ello, si esta abierta, uno tiene que tener lista la voluntad para llenarla; eso es, si uno es guerrero. Si uno no es guerrero, como tú, el único recurso que le queda es usar las actividades de la vida cotidiana para apartar la mente del susto del encuentro y así permitir que la abertura se cierre. Tú te enojaste conmigo ese día que te encontraste al aliado. Te hice enojar cuando pare  tu coche y te enfrié al echarte al agua. El que tuvieras la ropa puesta te dio aun más frio. El enojo y el frio ayudo a cerrar tu abertura y quedaste protegido. Pero a esta altura de tu vida ya no puedes usar esos resguardos en forma tan efectiva como un hombre corriente. Sabes demasiado de esas fuerzas y ahora estas por fin al borde de sentir y actuar como guerrero. Tus antiguos resguardos ya no son  seguros.

¿Que es lo que debería hacer?
Actúa como guerrero y elige los elementos de tu mundo. Ya no puedes rodearte de cosas a la loca. Te digo esto de la manera mas seria. Ahora, por primera vez, no estés seguro en tu antigua forma de vivir.

¿A que se refiere usted con lo de elegir los elementos de mi mundo?

Un guerrero encuentra esas fuerzas inexplicables e inflexibles por que el anda buscando adrede; así que siempre esta preparado para el encuentro. Tu, en cambio, nunca estas preparado. Es mas, si esas fuerzas vienen a ti van a tomarte por sorpresa; el susto ensanchara tu abertura y por ahí se escapara sin remedio tu vida.

Entonces, la primera cosa que debes hacer es estar preparado. Piensa que el aliado va saltar en cualquier momento frente a tus ojos y debes estar listo. Encontrarse con un aliado no es fiesta de domingo ni paseo al campo, y un guerrero toma la responsabilidad de proteger su vida. Luego, si cualquiera de esas fuerzas te topa y ensancha tu abertura. Debes luchar deliberadamente por cerrarla tu solo. Para ese propósito deberás haber elegido cierto número de cosa que te den paz y placer, cosas que puedas usar deliberadamente para apartar los pensamientos de tu susto y cerrar y amacizarte

¿Que clase de cosas?
Hace años te dije que, en su vida cotidiana. El guerreo escoge seguir el camino con su corazón. La consistente preferencia por el camino con corazón es lo que diferencia al guerrero del hombre común. El guerrero sabe que un camino tiene corazón cuando es uno con el, cuando experimenta gran paz y placer al atravesar su largo. Las cosas que un guerrero elige para hacer sus resguardos son los elementos de un camino con corazón.

Pero usted dice que yo no soy guerrero de modo que ¿como puedo escoger un camino con corazón?

Este es el empalme de caminos. Digamos que hasta hoy no tenía gran necesidad de vivir como guerrero. Ahora es distinto. Ahora debes rodearte con los elementos de un camino con corazón y debes rehusar el resto, o de otro modo perecerás en el próximo encuentro. Puedo añadir que ya no necesitaras el próximo encuentro. Ahora un aliado puede venir a ti cuando duermes; mientras hablas con tus amigos; mientras escribes

Durante años he tratado realmente de vivir de acuerdo a sus enseñanzas  dije_ por lo visto no he sabido hacerlo. ¿Como puedo mejorar ahora?

Piensas y hablas demasiado. Debes de dejar de hablar contigo mismo.

¿Que quiere usted decir?
Hablas demasiado contigo mismo. No eres el único en eso. Cada uno de nosotros lo hace. Sostenemos una conversación interna. Piensa en eso.     ¿Que es lo que siempre haces cuando estas solo?

Hablo conmigo mismo.
¿De que te hablas?
No se; de cualquier cosa. Supongo.

Te voy a decir de qué nos hablamos. Nos hablamos de nuestro mundo. Es mas, mantenemos nuestro mundo con nuestras conversación interna.

¿Como es eso?
Cuando terminamos de hablar nosotros con nosotros mismos, el mundo es siempre como debería ser. Lo renovamos, lo encendemos de vida, lo sostenemos con nuestra conversación interna. No solo eso, sino que también escogemos nuestros caminos al hablarnos a nosotros mismos. De allí que repetimos las mismas preferencias una y otra vez hasta el día en que morimos, porque seguimos repitiendo la misma conversación interna una y otra vez hasta el día en que morimos.

“Un guerrero se da cuenta de esto y lucha por parar su habladuría. Este es el ultimo punto que debes saber si quieres vivir como guerrero.”

¿Como puedo dejar de hablar conmigo mismo?
Antes de nada debes de usar tus oídos a fin de quitar a tus ojos parte de la carga. Desde que nacemos hemos estado usando nuestros ojos para juzgar al mundo.

Hablamos a los demás, y nos hablamos a nosotros mismos, acerca de lo que vemos. Un guerrero se da cuenta de esto y escucha el mundo; escucha los sonidos del mundo.

Guarde mis notas. Don Juan rio y dijo que no buscaba llevarme a forzar el proceso, porque escuchar los sonidos del mundo debía hacerse armoniosamente y con gran paciencia.

Un guerrero se da cuenta de que el mundo cambiara tan pronto como deje de hablarse a si mismo dijo y debe estar preparado para esa sacudida monumental.

¿Que es lo que quiere usted decir, Don Juan?
El mundo es así y así o así o asa solo porque nos decimos a nosotros mimos que esa es la forma. Si dejamos de decirnos que el mundo es así y asa, el mundo deja de ser así y asa. En este momento no creo estés listo para un golpe tan enorme; por eso debes empezar despacio a deshacer el mundo.

¡Palabra que no le entiendo!
Tu problema es que confundes al mundo con lo que la gente hace. Pero tampoco en eso eres el único. Todos lo hacemos. Las cosas que la gente hace son los resguardos contra las fuerzas que nos rodean; lo que hacemos como gente nos da consuelo y nos hace sentirnos seguros; lo que la gente hace es por cierto muy importante, pero solo como resguardo. Nunca aprendemos que las cosas que hacemos como gente son solo resguardo y dejamos que derriben y dominen nuestras vidas. De hecho, podría decir que para la humanidad, lo que la gente hace es más grande y más importante que el mundo mismo.

¿Y a que llama usted el mundo?
El mundo es todo lo que esta encajado aquí dijo, y pateo el suelo. La vida, la muerte, la gente, los aliados y todo lo demás que nos rodea. El mundo es incomprensible jamás lo entenderemos; jamás desenredaremos sus secretos.

Por eso, debemos tratarlo como lo que es: ¡Un absoluto misterio!

“Pero un hombre corriente no hace esto. El mundo nunca es un misterio para el y cuando llega a viejo esta convencido que no tiene nada mas por vivir. Un viejo no ha agotado el mundo. Solo ha agotado lo que la gente hace. Pero en su estúpida confusión cree que el mundo ya no tiene misterios para el. ¡Que precio tan calamitoso pagamos nuestros resguardos!

Un guerrero se da cuenta se da cuenta de esta confusión y aprende a tratar la cosas debidamente. Las cosas que la gente hace no pueden, bajo ninguna condición, ser más importantes del mundo. De modo que un guerrero trata al mundo como un interminable misterio, y lo que la gente hace como un desatino sin fin.”

Inicie el ejercicio de escuchar los “sonidos del mundo” y lo prolongue dos meses, como Don Juan lo había especificado.

Al principio resultaba torturante escuchar y no mirar pero todavía peor era no hablar conmigo mismo. Al finalizar los dos meses, yo era capaz de suspender mi dialogo interno durante periodos cortos, y también de prestar atención a los sonidos.